La dieta ideal del Runner

Si estás leyendo estas líneas, probablemente antes del confinamiento por el Coronavirus,  llevabas un tiempo practicando el running o quizá empieces ahora que se puede practicar ejercicio físico en el exterior con el objetivo de perder unos kilos, de buscar una válvula de escape al estrés  , o simplemente, para tener un rato para ti y disfrutar del aire libre.

A estas alturas, seguro que estás de acuerdo en que la práctica deportiva forma parte de un estilo de vida saludable y nos ayuda a mejorar nuestra salud física y mental. Pero, ¿qué pasa cuando sometemos nuestro cuerpo a importantes esfuerzos sin la preparación suficiente? Este artículo te ofrece la información que necesitas para realizar la planificación nutricional de tu dieta diaria, a lo largo de las distintas fases del corredor: entrenamiento, competición y descanso.

¿Quieres aumentar tu rendimiento físico gracias a unos hábitos correctos y una alimentación adecuada a tu estilo de vida y deporte?

La dieta deberá ser variada y equilibrada, es decir, hacer una correcta ingesta diaria de energía y líquidos, siempre adaptada y personalizada a las características de cada atleta.

Las necesidades de hidratos de carbono (cereales, arroz, legumbres, pan, pasta, patata…) están incrementadas, la dieta será alta en este nutriente y la recomendación se basa en ingerir a lo largo del día entre 5-7 g/kg de peso corporal, cuando los entrenamientos duren una hora; y por encima de 7 g por kilo si superan la hora de duración. El objetivo es poder rendir al máximo, retrasar la aparición del cansancio y la fatiga, recuperar los depósitos de glucógeno después del entrenamiento y, por lo tanto, disminuir el estrés físico del organismo.

Una correcta hidratación antes, durante y después del entrenamiento, con agua favorecerá que el corredor tenga un rendimiento alto y que pueda tolerar mejor el consumo de líquido durante la carrera. La hidratación con bebidas isotónicas se recomienda si el entrenamiento dura más de 90 minutos.

Si tu objetivo es bajar el porcentaje de grasa corporal, la ingesta de hidratos de carbono deberá ser de 3-5 g/kg de peso corporal, esto hace que las recomendaciones anteriormente descritas no se lleguen a cubrir, por lo que, el entrenamiento no podrá ser tan exigente y el rendimiento no será el objetivo prioritario. La restricción de la ingesta calórica se basará sobretodo en la reducción del consumo de grasas; igualmente, se deberá asegurar una ingesta de hidratos de carbono en cada comida y un consumo adecuado de proteínas y micronutrientes (vitaminas y minerales).

Sigue leyendo: https://bit.ly/2SFktw5

Deja una respuesta